Autoridades de Estados Unidos desmantelaron un sofisticado narcotúnel que conectaba a Tijuana, Baja California, con San Diego, California, y aseguraron más de una tonelada de cocaína con un valor estimado de 45 millones de dólares. La infraestructura clandestina, presuntamente vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue localizada tras varios meses de investigación y vigilancia por parte de agencias federales estadounidenses.
De acuerdo con los reportes oficiales, el túnel tenía aproximadamente 589 metros de longitud, una profundidad cercana a los 17 metros y contaba con sistemas de ventilación, electricidad, paredes reforzadas y rieles para el traslado de cargamentos. La salida en territorio estadounidense permanecía oculta bajo el piso de una tienda utilizada presuntamente como fachada para las operaciones de narcotráfico. Durante el operativo fueron detenidas cuatro personas acusadas de participar en la distribución de sustancias ilícitas.
Las autoridades informaron que el decomiso incluyó 1,029.6 kilogramos de cocaína distribuidos en cientos de paquetes localizados en distintos vehículos y puntos de almacenamiento. Funcionarios de seguridad señalaron que el hallazgo representa uno de los golpes más importantes contra las redes de tráfico transfronterizo en los últimos años y destacaron que el descubrimiento evidencia el nivel de recursos e ingeniería empleados por las organizaciones criminales para introducir droga al mercado estadounidense.