El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Irán le comunicó que no impondrá peajes ni restricciones al tránsito de embarcaciones a través del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo. La declaración se produjo en medio de las tensiones generadas por el reciente conflicto entre Irán e Israel y las preocupaciones sobre posibles afectaciones al suministro energético internacional.
Trump señaló que las autoridades iraníes ofrecieron garantías sobre la libre navegación en la zona, lo que contribuyó a reducir la incertidumbre en los mercados energéticos. Durante las últimas semanas, diversos analistas habían advertido que un eventual cierre del estrecho o el cobro de tarifas extraordinarias a los buques podría provocar un aumento significativo en los precios del crudo y afectar el comercio global.
El Estrecho de Ormuz concentra una parte fundamental de las exportaciones de petróleo y gas de Medio Oriente, por lo que cualquier alteración en su funcionamiento tiene repercusiones económicas internacionales. Tras las declaraciones sobre la continuidad del tránsito marítimo, los mercados reaccionaron con mayor estabilidad, aunque persiste la atención sobre la evolución de la situación geopolítica en la región y las relaciones entre Washington y Teherán.