La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó una visita de inspección a un establecimiento comercial ubicado en Tapachula, que derivó en la clausura parcial temporal del sitio y el aseguramiento de tres ejemplares de vida silvestre.
La diligencia se llevó a cabo en atención a una denuncia ciudadana por la posesión de ejemplares sin acreditar su legal procedencia.
Durante la inspección, personal de la Procuraduría localizó un ejemplar de pitón burmés (Python molurus) una tortuga sulcata (Geochelone sulcata) y una tortuga de concha blanda (Trionix apalone), los cuales se encontraban en aparentes buenas condiciones y sin lesiones físicas observables, aunque sin sistema de marcaje.
De acuerdo con la dependencia federal, el establecimiento no cuenta con el registro necesario para operar como Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) o como Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS), autorizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Por lo anterior, se impuso como medida de seguridad la clausura parcial temporal y el aseguramiento precautorio de los ejemplares.
La Profepa precisó que la pitón burmés se encuentra incluida en el Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), lo que regula su comercio internacional.
La institución informó que continuará con el procedimiento administrativo correspondiente, con especial énfasis en garantizar el bienestar de los animales asegurados.