De acuerdo con el último corte de autoridades ambientales, la entidad chiapaneca ha registrado hasta ahora un total de 144 incendios, de los cuales casi la mitad corresponden a áreas naturales protegidas, detalló Juan Jorge Gutiérrez Ramírez, enlace de información de la Conanp Frontera Sur.
“Estamos hablando alrededor de 11 mil 824 ha siniestradas por estos incendios, de los cuales 66 de ellos corresponden a áreas naturales protegidas federales, estamos hablando de estos 66 incendios que 5 mil 730 ha están siendo afectadas en áreas naturales protegidas principalmente y las de mayor incidencia con los incendios son La Sepultura con 32 incendios, La Encrucijada con 13, el Parque nacional cañón del sumidero que ha tenido siete incendios, el área de protección de recursos naturales de la frailescana, que también ha tenido siete incendios en esta temporada”
Asimismo, se han visto afectados el Parque nacional Lagunas de Montebello, la reserva El Triunfo, algunas áreas destinadas voluntariamente a la conservación cercanos a la capital de Tuxtla Gutiérrez, como el parque Guanacastle y el área de protección de recursos naturales de Villa Allende, el panorama sigue siendo crítico pese a la cercanía de la temporada de lluvias.
“La situación continúa siendo riesgosa para la temporada de estiaje, recordarle a la población que el uso responsable del fuego y en apego a la Norma oficial mexicana cero 15 será la mejor condición como puedan hacerse el uso del fuego con las medidas de prevención respectivas para las quemas agropecuarias, informar a sus gabinetes ambientales en las presidencia municipales o acercarse a los centros regionales de manejo del fuego para que puedas recibir las mejores asesoría para el caso del uso del fuego para actividades agropecuarias”
Cabe señalar que por regiones, de acuerdo con el Centro Estatal de Protección Civil, Monitoreo de Riesgos y Manejo del Fuego, Cintalapa y Villaflores, así como otros municipios de las zonas Frailesca, Valles Zoque y Sierra Mariscal, son los más afectados por estos fenómenos.
Para Notinúcleo, Alejandra Orozco Ardines