La composición de la migración hacia Estados Unidos está cambiando de manera significativa, ya que los flujos provenientes de Centro y Sudamérica han crecido mientras disminuye la migración de origen mexicano. Un reporte señala que actualmente llegan más personas indocumentadas de países como Ecuador, Colombia y Venezuela, desplazando a los mexicanos en las cifras de nuevos ingresos.
El estudio explica que las principales causas de este fenómeno son la violencia de grupos criminales, la represión política y la inseguridad que afectan a varias naciones de la región. Estas condiciones obligan a miles de personas a abandonar sus países en busca de protección y mejores oportunidades, con Estados Unidos como principal destino.
En contraste, la migración mexicana ha mostrado una disminución importante en los últimos años. Factores como cambios demográficos, mayores oportunidades laborales en México y un reforzamiento de las políticas de control migratorio en la frontera estadounidense han contribuido a reducir el número de mexicanos que emprenden el viaje hacia el norte.
A pesar de estos cambios, México continúa siendo un país clave en las rutas migratorias del continente, tanto como nación de origen como de tránsito. El nuevo panorama refleja una transformación en los movimientos migratorios de América Latina y plantea desafíos para los gobiernos de la región en materia de atención humanitaria, seguridad y cooperación internacional.