En Tuxtla Gutiérrez, locatarios del mercados alzan la voz ante el crecimiento del comercio ambulante que, aseguran, está afectando directamente su economía.
De acuerdo con comerciantes, el aumento de vendedores en las calles ha provocado la obstrucción de pasos peatonales, impactando no solo a clientes, sino también a personas con discapacidad que enfrentan dificultades para transitar por la zona.
El problema va más allá de la movilidad. Locatarios reportan bajas considerables en sus ventas, especialmente en locales como verduras y pollo, donde los productos se ofrecen afuera a menor precio, desviando a los compradores y dejando los locales vacíos.
Algunos comerciantes advierten que la situación los ha llevado al límite: días sin ganancias, cierres de locales y una creciente incertidumbre sobre el futuro de los mercados tradicionales.
Aunque reconocen que el ambulantaje también es una forma de sustento, hacen un llamado a las autoridades para regular esta actividad y recuperar el orden, antes de que los mercados pierdan su esencia y sustento económico.
Para Notinucleo Víctor Pérez