Pese a que los niveles de lluvia presentados en los últimos días han sido los más altos en los últimos 40 años, el problema de encharcamientos e inundaciones en la capital no es algo nuevo, sino que se presenta año con año en mayor magnitud, derivado del crecimiento desmedido de la mancha urbana, señaló Daniel Pineda Vera, miembro del colectivo Menos Puentes más Ciudad.
“Tuxtla Gutiérrez, a decir de algunos presenta un déficit de áreas verdes, de arbolado urbano y particularmente nuestros afluentes que son el río Sabinal y 33 microcuencas, han sido severamente modificados justamente en pos de esta supuesta prevención de riesgos de inundación y se ha perseguido un mismo modelo que es justamente el embovedar, el entubar o el en cubrir de concreto de una u otra manera los afluentes, me parece que es más que evidente que en Tuxtla Gutiérrez, que esta no es la solución y que de hecho es simplemente ponerle un parche o una curita a un problema muchísimo mayor”
Y es que arroyos como el de las colonias Pomarrosa, Potinaspak o la 24 de Junio, colapsan con lluvias de 20, 30 minutos, al haber sido modificados bajo esta visión pro concreto que señalan los ambientalistas, por ello, piden que se intervenga con soluciones reales y reconocer el problema de raíz.
“Es solamente un síntoma de una crisis muchísimo más grande que tiene mucho que ver con el desarrollo inmobiliario en la ciudad y con el cambio en uso de suelo en la ciudad, a razón de vialidades o razón de explotación, de material pétreo por parte de caleras y cementeras y desde luego el desarrollo inmobiliario por constructoras que están promoviendo desarrollos habitacionales en las afueras de la ciudad”
Para Notinúcleo, Alejandra Orozco Ardines