A pesar de la calidad del café que se cultiva en la región del volcán Tacaná, en Chiapas, las comunidades indígenas dedicadas a esta actividad enfrentan desafíos para fortalecer su producción y ampliar sus oportunidades de comercialización. Especialistas vinculados a proyectos de desarrollo social destacan la importancia de brindar acompañamiento a los productores, quienes buscan mejorar sus cosechas y conseguir que su café llegue a más consumidores.
Isaac Caselles Jiménez, quien participa en la difusión de estas iniciativas, explicó que uno de los principales objetivos es fortalecer el trabajo de las comunidades indígenas y reconocer la calidad de sus productos.
“Esta acción social […] es un desarrollo de los cafetales de Chiapas para que las comunidades indígenas […] produzcan mejor y lleguen a más sitios, porque es un producto de alta calidad”.
Los proyectos de acompañamiento buscan generar mayores oportunidades para los cafeticultores, especialmente en comunidades donde esta actividad representa una fuente importante de ingresos. El reto para los productores del Tacaná no solamente es cultivar café de calidad, sino contar con mejores condiciones para comercializarlo y fortalecer la economía de las familias que dependen del campo chiapaneco.
Notinúcleo/ Víctor Pérez