Las alertas epidemiológicas internacionales vuelven a encender los radares de la salud pública. Un brote de Hantavirus, específicamente de la variedad Andina detectado en un crucero internacional, ha puesto en marcha los protocolos de vigilancia en todo el país. Pero, ¿qué tan cerca estamos de este riesgo en Chiapas?
Aunque el panorama actual no apunta a una pandemia, las autoridades mexicanas emitieron una alerta el pasado 11 de mayo para blindar las unidades médicas. El Dr. José Irán Hernández Jerónimo, especialista en medicina interna e infectología, nos explica la naturaleza de este virus.
DR JOSÉ IRÁN
“El hantavirus es más bien un grupo de virus que normalmente pueden producir dos síndromes o dos enfermedades… Lo importante de ese virus es que se transmite con facilidad entre personas… La forma de adquirirlo es respirando partículas del ambiente, inhalando aerosoles específicamente del ambiente que pudiera tener en circulación una persona que está enferma…”.
A diferencia de otros virus, el contagio humano requiere un contacto estrecho e íntimo, tanto que entre los primeros casos del crucero se reportaron parejas de esposos y el propio médico de la tripulación. Además, el enemigo juega al misterio: sus síntomas iniciales se confunden fácilmente con enfermedades comunes en nuestra región.
“Lo que puede llegar a presentar es un síndrome que se llama síndrome pulmonar o cardiopulmonar por hantavirus y que básicamente es falta de aire, dolor de cabeza… dolor muscular, incluso puede dar síntomas gastrointestinales… Se puede confundir con COVID… de hecho entre ellos tenemos a COVID, tenemos a influenza, algunos otros padecimientos como leptospirosis… Se considera un virus con alta letalidad, como del 40% aproximadamente…”
Un 40 por ciento de letalidad y una evolución veloz que ataca en la primera semana exige diagnósticos certeros mediante pruebas moleculares como el PCR. Lo complejo de este brote internacional es su sigilo: el Hantavirus Andino tiene un periodo de incubación extremadamente largo. Escuchemos.
“El padecimiento sí que tiene un periodo de incubación bastante prolongado, bastante largo, siendo bien estrictos son 42 días, hasta 42 días de incubación… todo ese tiempo, si tenemos de forma latente la infección… de manera rutinaria deberían de estarse haciendo valoraciones, vigilancia de síntomas, estudios de laboratorio y todo lo necesario para contener la enfermedad”.
En México y en Chiapas no se ha reportado ningún caso hasta el momento. La alerta actual está enfocada en la vigilancia epidemiológica en hospitales, rastreando a viajeros internacionales. Al no existir un tratamiento antiviral específico, la clave absoluta sigue siendo una: la prevención y la higiene.
Mantener los hogares limpios, ventilar los espacios cerrados y lavar constantemente las manos siguen siendo el escudo universal contra este y cualquier otro virus en circulación.
Para Notinucleo Daniela Grajales.