La emergencia sanitaria por covid-19 aumentó —por lo menos— 4 veces los problemas de salud mental en nuestro país, señalaron especialistas
Dicha situación impactó negativamente en las relaciones de pareja, en el uso excesivo de las redes sociales y en el desarrollo de los jóvenes, donde también se incrementaron 26% los casos de depresión, ansiedad y estrés.
Además, la Encuesta Nacional de Bienestar Autorreportado (Enbiare) 2021 del Inegi reveló que, en general, 15.4% de la población adulta tiene depresión, cifra que entre las mujeres alcanzó el 19.5 por ciento.
El 19.3% de los adultos en México presentó síntomas de ansiedad severa, mientras que el 31.3% aceptó presentar síntomas de ansiedad mínima.
Ante este panorama, los expertos en salud mental exhortaron a la población a terminar con los estigmas y dar el primer paso, que significa reconocer que se padece una enfermedad mental y en consecuencia buscar atención especializada.
Aunque no existe una contabilización total de los daños, se estima que al menos en los últimos tres años, debido a la pandemia de coronavirus, México registró un aumento de 26% en problemas de salud mental en jóvenes entre 14 y 29 años, informó a Excélsior, Jacqueline Cortés Morelos, presidenta de la Asociación Psiquiátrica Mexicana.
Explicó que esta situación se está reflejando en el aumento de casos de depresión, ansiedad y estrés, resultado no sólo del confinamiento, sino de las pérdidas humanas y materiales que ocasionó la emergencia sanitaria.
En esta pandemia, los jóvenes sufrieron pérdidas de familiares y tienen duelos con algún cuadro depresivo, un trastorno de ansiedad. Además, algunos tuvieron que empezar a trabajar para ayudar con los gastos de la familia y se sienten agobiados por trabajar y estudiar, o de plano dejaron la escuela.
Sí hemos visto que muchos chicos han tenido una sintomatología ansiosa, depresiva, y sobre todo una dificultad para interaccionar con los padres.
Otra parte que hemos notado es que les está costando trabajo cumplir con las expectativas académicas, las evaluaciones, los trabajos y las exigencias del día a día, debido a que estaban acostumbrados a evaluaciones en línea ya que prácticamente cursaron la secundaria o el bachillerato confinados en casa”, detalló.