La Cámara Alta del Parlamento de Rusia fijó el jueves para el 17 de marzo de 2024 las próximas elecciones presidenciales del país, en las que pocos dudan de la victoria de Vladimir Putin, aunque todavía no haya presentado su candidatura. Después de años eliminando metódicamente toda oposición interna, el mandatario ruso dispone con estos comicios de la oportunidad de mantenerse en el poder hasta 2030, cuando cumpliría 78 años.
Los senadores del Consejo de la Federación, la Cámara Alta del Parlamento ruso, decidieron por unanimidad “fijar la elección presidencial para el 17 de marzo de 2024”, poco después del segundo aniversario del lanzamiento de la ofensiva en Ucrania. La decisión “prácticamente lanza la campaña presidencial” en Rusia, dijo la presidenta de la institución, Valentina Matvienko.
Como Moscú reivindicó en septiembre de 2022 la anexión de cuatro regiones ucranianas parcialmente ocupadas (Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia), las elecciones serán “una especie de culminación de la reunificación”, estimó. La votación se celebrará también en la víspera del décimo aniversario de la anexión de la península ucraniana de Crimea.
Después de un año 2022 difícil marcado por reveses en el frente y una retahíla de sanciones occidentales, Rusia se encuentra en mejor situación por el fracaso de la gran contraofensiva de Ucrania en el verano boreal, la erosión del apoyo de Estados Unidos y Europa a Kiev y el reajuste de la economía nacional.