Productores de tortilla en Chiapas rechazaron la propuesta del Gobierno Federal para reducir el precio del kilogramo, al advertir que los altos costos de operación y la creciente informalidad hacen inviable cualquier disminución sin poner en riesgo la viabilidad del sector.
La propuesta oficial contempla una reducción gradual del 10% en el precio de la tortilla durante el sexenio, con un primer recorte del 5% en los primeros seis meses. No obstante, empresarios agrupados en la organización Somos Chiapas señalaron que los precios de los insumos siguen al alza, lo que impide asumir el costo de esa baja sin afectaciones.
Señaló Eliaquín Velasco Anzueto, presidente de la organización.
En Chiapas operan alrededor de 8 mil tortillerías, de las cuales, según cálculos del sector, el 60% trabaja en la informalidad. Este segmento no cuenta con permisos ni con regulaciones sanitarias y representa una competencia directa para los negocios que sí están registrados y pagan impuestos.
En ciudades como Tuxtla Gutiérrez, más de la mitad de las aproximadamente mil 200 tortillerías funcionan fuera del marco legal. A pesar de ello, los industriales denuncian que la supervisión por parte de las autoridades es casi inexistente, tanto en lo sanitario como en la verificación comercial.
Por su parte José Luis Gómez Aguilar, consejero de Somos Chiapas, indicó que representantes del gremio han propuesto medidas para fortalecer al sector formal antes de considerar cualquier ajuste a la baja en los precios.
Entre ellas destacan: Reforzar las inspecciones a tortillerías informales, garantizar el cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana NOM-187, que regula la calidad del producto y otorgar apoyos a productores formales para mitigar los costos de operación.