María Sánchez es originaria del ejido Morelos, municipio de Copainalá, desde chica, recuerda que sus papás fueron productores de café, pero apenas hace un año empezó a dedicarse a esto de lleno, junto con un grupo de mujeres de su comunidad, que aprendieron desde la técnica de cultivo hasta la transformación del grano para ser productivas y auto sustentarse.
“Yo me siento feliz, porque nunca salíamos de casa, hemos tenido otra experiencia, conocer otras personas, nunca habíamos tenido una entrevista, pero gracias a Dios estamos empezando a salir y a lo mejor primero Dios vayamos más arriba”
Esta es su primera vez haciendo la técnica black honey, en la que se elimina la cáscara pero se deja casi el 100 por ciento del mucílago adherido al grano, luego de que lo corta ya que está maduro, lo lava, lo fermenta por 48 horas, lo pone a secar en lona, mientras combina su faceta de productora con la de mamá.
“En mi caso yo no tengo esposo, tengo mis hijos, ahorita allá quedaron mis hijos, me levanté 2:30 de la mañana para dejarles desayuno, tortilla, todo, y salí a las 4 de la mañana para venir para acá, pero estamos contentas, muy alegres, felices porque es una experiencia muy bonita”
Así como ella, más de 100 mujeres de distintas regiones del estado decidieron incursionar en esta actividad productiva, demostrando que ya no es una labor exclusiva de hombres y logrando su independencia financiera.
Para Notinúcleo, Alejandra Orozco Ardines