- Se exhorta a la ciudadanía a mantenerse informada a través de canales oficiales, ante la circulación de plataformas que utilizan metodologías distintas a las nacionales
La Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) informó que mantiene un monitoreo permanente de la calidad del aire en la zona metropolitana de Tuxtla Gutiérrez, con el objetivo de brindar información confiable y técnicamente sustentada sobre las condiciones del aire que respira la población.
Este monitoreo se basa en las normas oficiales mexicanas y metodologías avaladas a nivel nacional. Esto garantiza datos precisos para determinar si la calidad del aire representa un riesgo o no para la salud pública.
Los reportes son publicados diariamente a través de las redes sociales oficiales de la Semahn y pueden consultarse en tiempo real en el apartado “Índice Aire y Salud” del portal oficial de la dependencia: www.semahn.chiapas.gob.mx/portal/index.php/calidad_aire
Actualmente, diversas plataformas digitales utilizan los datos de la Semahn; sin embargo, Eva Melgar Paniagua, directora de Cambio Climático y Economía Ambiental, advirtió que muchas de ellas interpretan la información bajo metodologías estadounidenses distintas a las oficiales utilizadas en México, por lo que los resultados pueden no corresponder a los parámetros nacionales y generar confusión entre la población.
Ante ello, se hace un llamado a consultar información difundida por medios oficiales y fuentes verificadas, ya que el monitoreo que realiza la Semahn responde a criterios técnicos especializados y a normativas mexicanas diseñadas específicamente para evaluar la calidad del aire en el país.
Cabe destacar que durante la temporada de sequía suelen incrementarse los niveles de partículas contaminantes, especialmente las denominadas PM2.5, las cuales se generan principalmente por quemas de basura, incendios forestales, quema de pastizales y emisiones derivadas de vehículos y quema de combustibles.
Las PM2.5 son consideradas altamente peligrosas para la salud debido a su tamaño microscópico, ya que pueden ingresar profundamente a los pulmones e incluso llegar al torrente sanguíneo. La exposición constante a altos niveles de PM2.5 puede provocar enfermedades respiratorias y cardiovasculares, además de irritaciones en ojos, nariz, garganta y piel.
La Semahn indica que el monitoreo diario de estos contaminantes permite emitir alertas y recomendaciones oportunas y preventivas, principalmente para grupos vulnerables como niñas y niños, personas adultas mayores, mujeres embarazadas y personas con padecimientos respiratorios o cardíacos.
Asimismo, reitera que la calidad del aire es una responsabilidad compartida y que la participación ciudadana es fundamental, tanto para reducir las fuentes de contaminación como para mantenerse informada de manera adecuada. Acciones como evitar la quema de basura y pastizales, reducir el uso innecesario del automóvil, dar mantenimiento a los vehículos, no provocar incendios y atender las recomendaciones emitidas por medios oficiales contribuyen directamente al cuidado del aire y a la protección de la salud colectiva.