Durante su gira por Camerún, el Papa León XIV lanzó un mensaje contra los líderes que promueven la guerra y destinan miles de millones de dólares a la compra de armamento. En un discurso pronunciado en la ciudad de Bamenda, el pontífice denunció que el planeta está “asolado por un puñado de tiranos” y llamó a abrazar la paz como un deber colectivo.
El Papa señaló que los responsables de los conflictos “fingen ignorar que basta un instante para destruir, pero que toda una vida no es suficiente para reconstruir”. En su intervención, acusó a los líderes de gastar recursos en “matanzas y devastación” mientras se descuidan áreas esenciales como la salud, la educación y la reconstrucción.
León XIV, el primer papa estadounidense, también criticó el uso de un lenguaje religioso para justificar guerras, advirtiendo que manipular la fe con fines militares, económicos o políticos arrastra lo sagrado “a la oscuridad y la inmundicia”.
El pontífice recordó las palabras de Jesús: “Bienaventurados los pacificadores. Pero ¡ay de aquellos que manipulan la religión y el nombre mismo de Dios para su propio beneficio militar, económico y político!”. En su mensaje, destacó que la paz no es algo que deba inventarse, sino algo que debe abrazarse mediante la aceptación del prójimo como hermano y hermana.
El discurso se produjo en un país marcado por un conflicto en las regiones anglófonas, que desde hace casi una década ha dejado miles de muertos. La visita del Papa a Bamenda generó expectativas de que se puedan impulsar medidas para resolver la crisis, arraigada en la compleja historia colonial y poscolonial de Camerún.
Las declaraciones del pontífice llegaron poco después de que el presidente estadounidense Donald Trump lo criticara nuevamente en redes sociales. Pese a mantener un perfil bajo durante gran parte de su primer año como líder de la Iglesia Católica, León XIV se ha convertido en un crítico abierto de la guerra iniciada tras los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán.
Trump critica al Papa León XIV: “Es muy liberal”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a marcar distancia con el líder de la Iglesia católica, Papa León XIV, al declarar ante periodistas que no es “gran seguidor” del pontífice. Las declaraciones se produjeron el domingo en la Base Conjunta Andrews, en Maryland, un día después de que el Papa hiciera un llamado público a poner fin a la violencia y a rechazar la “idolatría del yo y del dinero”.