Israel reanudó sus ataques en el sur de Líbano pese a los esfuerzos diplomáticos para sostener una tregua impulsada por mediadores internacionales. De acuerdo con reportes, al menos 16 personas murieron en la ciudad de Nabatieh durante los bombardeos, lo que elevó la tensión en una región que ya enfrenta una situación humanitaria delicada.
La ofensiva israelí amenaza un acuerdo más amplio entre Estados Unidos e Irán, que contempla el cese de hostilidades en distintos frentes, incluido el territorio libanés. Teherán ha advertido que los ataques podrían poner en riesgo las negociaciones de paz y ha señalado que cualquier incumplimiento podría provocar la suspensión del diálogo diplomático con Washington.
Mientras tanto, las conversaciones previstas en Suiza entre representantes de Estados Unidos e Irán fueron aplazadas en medio del aumento de la violencia. Analistas consideran que la continuidad de los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá podría complicar los intentos por alcanzar un acuerdo duradero que reduzca la inestabilidad en Oriente Medio y evite una nueva escalada regional.