El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) anunció que a partir de hoy, en todos los puertos de entrada y salida, los agentes de la Patrulla Fronteriza tomarán, de manera obligatoria, datos biométricos y genéticos a extranjeros, con el propósito de tener un estricto control migratorio.
La medida incluye personas extranjeras, turistas e inmigrantes: con visa, permisos de empleo temporal, personas con residencia permanente (green card), menores, adultos mayores, es decir, todos los extranjeros sin ciudadanía deberán entregar sus huellas dactilares, escaneo del iris, escaneo de cuerpo entero, registros de su voz e incluso en algunos casos, hasta muestras para la prueba de ADN, con el fin de obtener datos para identificación genética.
La medida afectará particularmente a residentes permanentes, a quienes se les hará una revisión más rigurosa al regresar o salir de viaje, con el fin de detectar fraudes cometidos en el proceso de obtención de la green card.
Los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) deberán tomar los datos biométricos o genéticos en absolutamente todos los puertos de entrada, por aire, tierra o mar: aeropuertos, puertos marítimos, cruces fronterizos terrestres, ya sea a pie, en vehículo o en avión privado.
Hasta hace unas semanas, mucho de estos trámites de ingreso a Estados Unidos se hacían de manera manual y migrantes con residencia, trabajadores con permiso eventual e incluso algunos aprovechaban su visa de turista para burlar las leyes migratorias y quedarse a trabajar, pero las modernas cámaras con inteligencia artificial, reconocimiento facial y detección biométrica dificultarán la entrada y salida de extranjeros.
Las autoridades estadunidenses han justificado estas medidas como un esfuerzo para combatir amenazas terroristas, el uso fraudulento de documentos en viajes, la sobrestadía de los visitantes, e información incorrecta o incompleta de los viajeros.
El Departamento de Seguridad notificó que la información genética y biométrica de los extranjeros se guardará en las bases de datos por 75 años.